El pasado domingo 20 de septiembre, Marchena volvió a vestirse de fiesta para celebrar la VI Romería de la Hermandad de San Isidro Labrador, una jornada de convivencia, fe y tradición en la que nuestros caminos se llenaron de alegría, sevillanas, trajes de flamenca y el inconfundible sonido de los cascos de los caballos.
Las cifras hablan por sí solas: 1.416 adultos y 149 niños acompañaron al Santo, junto a más de 200 caballos según las estimaciones. Una participación que confirma lo que ya es una realidad: en apenas seis ediciones, esta romería se ha convertido en una auténtica referencia en toda la comarca.
San Isidro Labrador, el santo madrileño que vivió entre los siglos XI y XII y dedicó su vida a trabajar la tierra, es desde hace siglos el patrón de los agricultores y del mundo del campo. Pocos pueblos como Marchena, con su campiña de olivares y tierras de labor, pueden sentir tan cerca a este santo, tan unido a la historia de tantas familias marcheneras que vivieron, y siguen viviendo, de la tierra.
Esta romería es el fruto del trabajo y la ilusión de la Hermandad y de todos los que, año tras año, la hacen crecer. Familias enteras, grupos de amigos, abuelos y nietos compartiendo un día de campo, de hermandad y de devoción. Porque las tradiciones no solo se heredan: también se crean, se cuidan y se transmiten. Y quién sabe si, dentro de muchos años, alguien mirará las fotografías de este 2026 recordando cómo empezó a escribirse esta bonita página de la historia de Marchena.

